Yo nunca tuve el mar: mi infancia oscurafue una siesta de cobre en alacenasdonde todo era fuego y jaramago,donde todo era un rito de orfandades,de pupilas vacías.El mar era mi llanto: gaviotas en mi frente[...]
Hay que recuperarel tacto de la fiebre y el color de las noches,la antigüedad del bronce y el aroma del llanto,el grito de las águilas y el sabor del silencio,la timidez del aire.Hay que recuperarla humild[...]
Un día. Sólo un día. Casi nada.Un montón ordenado de minutos,un simple recorridopor la redonda sendaestelada de números y dudas.Una pizca en el torrentevoraz del universo.Una huella en la niebla,un humo qu[...]
Si vuestra herida es, sencillamente, una simple lesión de los tejidos penetrante o contusa, una ofensa a la piel originada por violencia exterior, más o menos extensa o lacerante, más o menos profunda... l[...]