Las ofertas muchas veces aparecen de modo inesperado, providencial: el dueño se mete unos cuantos Manhattan entre pecho y espalda, da una vuelta por el jardín al caer la tarde para recoger los papeles que [...]
Un hecho triste, claro, de la vida de los adultos es que uno ve cosas a las que nunca se adaptará que le apuntan desde el horizonte. Uno las ve como los problemas que son, uno de preocupa tremendamente por[...]