No sé si por aquello del sentimiento trágico de la vida que algunos parece que tenemos imbuído en el código genético, pero hasta hace realmente poco la Navidad me había parecido una fiesta vacía. Los recla[...]
Existe un peligro terrible y cierto de deslizarse a lo largo de la bondad hacia el reverso tenebroso de la filantropía. De la misma manera que en la mayor parte (¿no eran todas?) las facetas de la existenc[...]
Si hay algo que no soy es un revisionista. Y menos aún de mi propia historia personal. Bastante complicado me resulta la mayor parte de las veces intentar explicar (o explicarme) el porqué hago lo que hago[...]
Sé que moriré en verano. No es una paranoia, es una convicción. En esta época del año me quedó vacío, es como si terminara un ciclo. Más adelante, cuando el viento comienza a traer los frescores del norte,[...]
Hay momentos en los que el mundo gira más de una vez al día sobre su eje. El tiempo discurre de manera distinta para personas que no se encuentran en la misma dinámica vital. Algunas veces no pasa de ser u[...]
Cuando yo era estudiante un conocido mío tenía la costumbre de proponer "quedarse la noche hablando". Para conocerse mejor, decía. Con la perspectiva de los años me he dado cuenta de que en esas noches sie[...]
Fue hace muchos años. Recuerdo que era entre Peñarroya y Cabeza del Buey, a la caída de la noche. La carretera estaba recién asfaltada, a la salida de una población. Una suave curva hacia la izquierda. El [...]
Decía Baudelaire que él nunca querría la fama vulgar del hombre bueno. Reconoce, Antonio, que digas lo que digas a ti no te importaría ese aplauso quizás torpe, pero sincero, que se da al artista menestero[...]