Capítulos anteriores. Duerme, cachorro, en tus sueños conscientes de otras realidades. Sonrío a tu lado mientras miro tu rostro. Tu corazón és muy grande, y no por herencia, si no por convicción. El hijo d[...]
Capítulos anteriores. Era noche cerrada. El humo de las hogueras impregnaba el frío aire de las montañas. Había comido carne de ciervo hasta hartarse. Varios ciervos, todavía enteros, daban vueltas colgado[...]
Capítulos anteriores. -…sin duda. Lo que ocurre es que no presté atención a sus historias, no era tan buen narrador como vuestro galliard, -Les decía un hombre que Shinji no conocía, un Colmillo Plateado, [...]
Capítulos anteriores. Rastalf se acercó por detrás de Pachiego, sigilosamente. Éste había entrado en la casa que les hacía de albergue y había vuelto con su ordenador portátil entre manos. Se había sentado[...]
Capítulos anteriores. Notó el olor del caro perfume de Natasha antes de que ésta le cogiera del brazo. Aún en su cuerpo de glabro, la mujer no era más alta que él mismo en su forma homínida. Su cuerpo natu[...]
Capítulos anteriores. Gabriel guió a los otros siguiendo el rastro de ese olor. Era altamente desagradable, y más intenso conforme se acercaba. Humedad y sudor de un animal, de un gran animal, mezclado con[...]
Capítulos anteriores. Todavía con ojos soñolientos, Pachiego se llevó un poco de venado frío a la boca. Un trago de vino completó su desayuno. Escuchaba hablar a Artemisa, cosa que no mejoraba su humor. Al[...]
Capítulos anteriores. Mi ojo empieza a cerrarse sobre las tierras del hielo eterno. Hoy ha sido un día largo, una noche triste. Uno de la manada se pierde, otro se gana. Esta es la vida de los garou. Lagri[...]