Vivimos en un mundo donde cada vez más los sueños son tachados fácilmente de utopías y descartados por su irracionalidad. Vivimos en un mundo lleno de deprimentes realidades y en nuestra decadencia las ilu[...]
Y así ocurrió. Ocurrió un día, una tarde, un instante. La mirada de Gerard encontró el camino de su corazón y al ver a Dora supo que aquella mujer empezaba a ocupar un lugar importante en los recónditos y [...]
A petición de algunos lectores voy a ir introduciendo de vez en cuando algunas citas del libro "A la luna, a ti, mi cielo, y a mis queridas estrellas". Las iré agrupando y numerando en las entradas a parti[...]
Quisiera cerrar ya mi tintero, querría guardar ya mis palabras para que mis sentimientos pudieran descansar en el lecho del silencio. Me duele el corazón y mi alma empieza a desesperarse en un llanto que c[...]
Hace mucho, mucho tiempo, empecé a escribir una hermosa prosa. Tenía diecisiete años y la vida se me presentaba delante como una larguísima e intrigante aventura que me asustaba. Poco sabía y poco podía im[...]
El otro día una idea banal vino a perturbarme y no sabes cuánto tiempo llegó a molestarme: Para mi cuadrada lógica era inconcebible que no forzara rápida y rotundamente el final de una historia tan clarame[...]
El otro día estaba tomando un café en un bar y entró un señor y se sentó frente a la barra, a mi lado, y pidió una cerveza. Debía de conocer bien al camarero, pues no tardaron en empezar un diálogo intimis[...]
Supongamos por un momento que creamos aquello de que Dios creó primero al hombre y luego se dio cuenta de que le faltaba un complemento... y creó a la mujer. Debemos suponer mucho, porque conociendo la teo[...]