CAPÍTULO XX LA HISTORIA MÁS HERMOSA Cerrar podrá mis ojos la postrerasombra que me llevare el blanco día,y podrá desatar esta alma míahora, a su afán ansioso lisonjera; mas no, de esotra parte, en la ribera[...]
CAPÍTULO XIX AL ATARDECER LA MELANCOLÍA Pocas cosas más claras me ha ofrecido la vidaque esta maravillosa libertad de quererte.Ser libre en este amor más allá de la heridaque la aurora me abrió, que no cie[...]
CAPÍTULO XVIII LA CASA DE LA BELLEZA CREPUSCULAR Cuando de mí no quede sino un árbol,cuando mis huesos se hayan esparcidobajo la tierra madre;cuando de ti no quede sino una rosa blancaque se nutrió de aquel[...]
CAPÍTULO XVII EL MISMO AMOR, LA MISMA LLUVIA Bien sé que esto no es sólotentación. ¿Cómo renuncio a mi deseoahora? Me lastimo y me sonrojojunto a esta muchacha a la que hoy amo, a la que hoy pierdo, a la q[...]
CAPÍTULO XVI DONDE EL HORROR ACECHA Hay golpes en la vida, tan fuertes. . . Yo no sé!Golpes como del odio de Dios, como si ante ellos,la resaca de todo lo sufridose empozara en el alma. . . Yo no sé! Son p[...]
CAPÍTULO XV LA DICHA MÁS LEJANA “Tú me mirarás llorando–será el tiempo de las flores–,tú me mirarás llorando,y yo te diré: –No llores. Tú me mirarás sufriendo,yo sólo tendré tu pena;tú me mirarás sufriendo,[...]
CAPÍTULO XIV LA SOMBRA DE LA TERNURA “Anoche te he tocado y te he sentidosin que mi mano huyera más allá de mi mano,sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:de un modo casi humanote he sentido. Corriste por mi[...]
CAPÍTULO XIII VASTOS JARDINES, PEQUEÑOS SILENCIOS “Vamos, callados, por el campo frío,que la niebla hace ignoto, inmenso, extraño.¡Qué sólo todo ¡ay¡ y nosotros dos¡(Silencio. Ceguedad. Silencio.)De pronto[...]